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Certificados CBAM: guía práctica para importadores en 2026 y 2027

Publicado en octubre de 2026 · Por el equipo de ClimateTrade En resumen El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) ya cobra en serio: desde el 1 de enero de 2026 las importaciones de acero, aluminio, cemento, fertilizantes, hidrógeno y electricidad generan una obligación de pago. Pero los certificados no se podrán comprar hasta el 1 de febrero de 2027, y el primer pago completo vence el 30 de septiembre de 2027. Si importas estos productos, este es el momento de calcular cuánto te va a costar y preparar la compra. ¿Qué es un certificado CBAM? Un certificado CBAM equivale a una tonelada de CO2 incorporada en un producto importado a la UE. Su objetivo es que el carbono de las importaciones pague lo mismo que el de la industria europea, que ya compra derechos de emisión en el mercado europeo de carbono (EU ETS). El CBAM pasó por un periodo transitorio, entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, en el que los importadores solo informaban de las emisiones sin pagar nada. El periodo definitivo empezó el 1 de enero de 2026 (Comisión Europea, Guía n.º 1). ¿A quién afecta? El umbral de 50 toneladas La simplificación aprobada en el Reglamento (UE) 2025/2083 introdujo un umbral único: si tu empresa importa menos de 50 toneladas netas al año de mercancías CBAM de hierro y acero, aluminio, fertilizantes y cemento, queda exenta. El hidrógeno y la electricidad no tienen esta exención (EUR-Lex, Reglamento 2025/2083). Ojo con un detalle: si superas las 50 toneladas en un año, la obligación se aplica a todas las emisiones importadas ese año, no solo a las que exceden el umbral. Declarante autorizado: el paso previo obligatorio Desde 2026 solo un declarante autorizado CBAM (el importador o su representante aduanero indirecto) puede importar estas mercancías por encima del umbral. Hay que obtener ese estado antes de superar las 50 toneladas; quien no lo haga se expone a sanciones y al bloqueo de mercancías en frontera. En España, la autoridad competente es el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). La solicitud se presenta en el Registro CBAM de la Comisión con un certificado electrónico vinculado al número EORI. Las solicitudes presentadas antes del 31 de marzo de 2026 permitían seguir importando de forma provisional mientras se resolvían (MITECO). ¿Cuándo y dónde se compran los certificados? Los certificados se venden en una plataforma central común gestionada por la Comisión, accesible solo para declarantes autorizados desde el Registro CBAM. Abre el 1 de febrero de 2027. Cada empresa compra a la autoridad del Estado miembro donde está establecida, en el caso de España al MITECO (Comisión Europea, preguntas y respuestas). Los plazos clave son: 1 de febrero de 2027: empiezan las ventas, también para las importaciones de 2026. 30 de septiembre de 2027: fecha límite para presentar la primera declaración CBAM anual (importaciones de 2026) y entregar los certificados correspondientes. A partir de ahí, cada 30 de septiembre por el año anterior. Desde 2027, cada trimestre: al cierre de cada trimestre tendrás que tener en tu cuenta certificados equivalentes a al menos el 50% de las emisiones importadas desde el inicio del año. La simplificación rebajó este porcentaje desde el 80% (EUR-Lex, Reglamento 2025/2083). Si al final te sobran certificados tras entregar los necesarios, puedes pedir que te los recompren. ¿Cuánto cuesta un certificado CBAM? El precio sigue al del mercado europeo de carbono: es la media ponderada de los precios de subasta de los derechos de emisión del EU ETS. En 2026 se fija un precio por trimestre, que se aplica a lo importado en ese trimestre. Desde 2027 el precio será semanal (Comisión Europea, precio de los certificados CBAM). Los precios publicados hasta ahora: Trimestre Publicado Precio por certificado 1T 2026 7 de abril de 2026 75,36 € 2T 2026 6 de julio de 2026 75,28 € 3T 2026 5 de octubre de 2026 82,32 € 4T 2026 4 de enero de 2027 Pendiente Es decir, aunque compres en 2027, lo que importaste en 2026 se paga al precio del trimestre en que entró la mercancía. No pagas el 100% (todavía) La industria europea de estos sectores recibe aún parte de sus derechos de emisión gratis. Para no penalizar a las importaciones, el CBAM descuenta esa asignación gratuita, que se irá retirando poco a poco. Según la Comisión, la parte de las emisiones que realmente paga certificados es del 2,5% en 2026, el 5% en 2027, el 10% en 2028, el 22,5% en 2029 y el 48,5% en 2030, hasta llegar al 100% en 2034 (Comisión Europea, Guía n.º 4). Por eso el coste de 2026 será moderado, pero crecerá con rapidez a partir de 2029. Además, si el productor ya pagó un precio del carbono en su país, ese importe se puede deducir. Qué se está negociando ahora El CBAM sigue cambiando. En diciembre de 2025 la Comisión propuso extenderlo a unos 180 productos derivados del acero y el aluminio, como tornillos, alambre, tubos o muebles metálicos, y endurecer las medidas contra la elusión. El Consejo y el Parlamento ya han fijado sus posiciones (el Parlamento quiere incluir 457 productos). El primer trílogo político, el 20 de octubre de 2026, terminó sin acuerdo: las dos instituciones presentaron sus mandatos y siguen trabajando a nivel técnico en puntos como el umbral para el aluminio o la chatarra. La siguiente reunión es el 30 de noviembre, con la intención de cerrar un acuerdo antes de final de año (Agence Europe; Mayer Brown). El 15 de octubre, el comisario Wopke Hoekstra reunió a industria, verificadores y ONG en un diálogo sobre la aplicación del CBAM para revisar los primeros meses del periodo definitivo y buscar simplificaciones (Comisión Europea). Qué significa para tu empresa Si importas a España o a la UE: Suma tus toneladas de 2026. Comprueba si superas las 50 toneladas y, si es así, que tienes el estado de declarante autorizado. Pide datos reales a tus proveedores. Los valores por defecto suelen ser más

Parque solar fotovoltaico al atardecer
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La luz a cero frena proyectos solares en España: qué significa para tu empresa

Publicado en octubre de 2026 · Por el equipo de ClimateTrade En resumen España produce tanta electricidad solar a mediodía que el precio mayorista cae a cero o por debajo durante cientos de horas al año. Ese efecto, la canibalización, está reduciendo lo que cobra la fotovoltaica, abaratando los PPA y obligando a los promotores a replantear proyectos. Al mismo tiempo, otros proyectos se caen por un motivo distinto: la caducidad de sus permisos de acceso a la red. Para las empresas que compran energía, este escenario es una oportunidad si se compra bien. ¿Cuántas horas está la luz a cero o en negativo? Los precios negativos han pasado de ser una rareza a algo habitual. Entre enero y marzo de 2026 el mercado español registró 397 horas con precios negativos, frente a 48 en el mismo periodo de 2025, según datos de OMIE recogidos por pv magazine. En todo 2025 hubo 555 horas negativas. El 21 de febrero, entre las 12:00 y las 12:45, el precio llegó a -58,60 €/MWh, con 15,6 GW de producción solar frente a una demanda de 24,6 GW (pv magazine). Si se suman las horas a cero, la cifra crece: en 2025 hubo 797 horas a cero o en negativo, el 9% del año, y otras 1.840 horas entre 0 y 30 €/MWh, según APPA Renovables citada por Vozpópuli. ¿Qué es la canibalización solar? Todas las plantas fotovoltaicas producen a la vez, en las horas centrales del día. Cuanta más potencia solar se instala, más baja el precio justo en esas horas, y cada nueva planta cobra menos por su energía. La solar compite, en la práctica, contra sí misma. La diferencia entre el día y el resto de horas ya es enorme. En septiembre de 2026 la electricidad costó de media 45,32 €/MWh en las horas solares (de 10 a 18 h) y 192,77 €/MWh en el resto del día, según Grupo ASE citado por Levante-EMV. El efecto sobre los ingresos de la fotovoltaica es directo. Según la patronal UNEF, el precio que cobró la solar fue de 42,28 €/MWh en 2024, 36,39 €/MWh en 2025 y solo 20,68 €/MWh en el primer trimestre de 2026 (El Independiente). El sector pide ya mecanismos de precios con suelo y techo. ¿Por qué se están cayendo proyectos? Hay dos causas que conviene no mezclar. La primera es económica. Con precios tan bajos a mediodía, muchos proyectos dejan de salir rentables sin almacenamiento. En la Comunidad Valenciana hay unos 1.000 millones de euros de inversión amenazados y promotores que están retirando proyectos, y los bancos ya piden baterías para financiar nuevas plantas (Levante-EMV). El mercado de proyectos lo refleja: un MW listo para construir se vende por menos de 30.000 euros, frente a 150.000 hace cuatro años, según Cinco Días. La segunda es administrativa. El Real Decreto-ley 23/2020 fijó hitos obligatorios para mantener los permisos de acceso y conexión a la red. Los proyectos que no los cumplen a tiempo pierden esos permisos, con independencia del precio de la luz. Así han caído, por ejemplo: Carina Solar 9 y 10, de Solaria, con 98,8 MW (BOE del 13 de agosto de 2026), según Finanzas.com. Cuatro plantas en Castellón, Vilafamés 1 a 3 y Onda-Amber Solar, con 156,8 MW (DOGV del 4 de septiembre de 2026), según UNITNAVE. ISF A Gudiña Solar, de 60,72 MW (BOE-A-2026-13996, 27 de junio de 2026), según Cambios Legales. Los precios bajos pueden hacer que un promotor no tenga incentivos para acelerar, pero la caída de estos permisos responde a plazos regulatorios, no directamente al mercado. ¿Qué pasa con los PPA y el almacenamiento? La canibalización también ha abaratado los contratos a largo plazo. Según LevelTen, el PPA solar en España cerró 2025 con un P25 de 32,50 €/MWh, el nivel más bajo desde 2021 (pv magazine España). La regulación empieza a empujar hacia el almacenamiento: el RD 917/2025 da a las instalaciones híbridas la misma prioridad de redespacho que a las renovables sin almacenamiento (pv magazine España). Las baterías permiten guardar la energía barata del mediodía y venderla por la tarde, cuando el precio se multiplica. ¿Qué pueden hacer las empresas ahora? Para quien compra electricidad, este contexto abre una ventana. Estas son las palancas que recomendamos analizar: Firma un PPA a buen precio, pero revisa la letra pequeña. Los PPA solares están en mínimos desde 2021. Comprueba qué dice el contrato sobre las horas con precios negativos: quién asume el coste, si la planta puede dejar de producir y cómo se liquidan esas horas. Desplaza consumo al mediodía. Si tu actividad lo permite, mueve procesos, climatización o recarga de flotas a las horas solares, cuando la luz cuesta una fracción del resto del día. Compra energía y carbono juntos. Tu factura eléctrica y tu huella de carbono están conectadas. Una estrategia conjunta te permite asegurar energía renovable, medir tus emisiones y actuar sobre las residuales con proyectos certificados. Presupuesta con escenarios. Las diferencias entre horas solares y el resto del día son muy grandes y cambian cada mes. Usa datos fechados y con su fuente. En ClimateTrade te ayudamos a comprar energía renovable para tu empresa en España y a medir y compensar tu huella de carbono en un mismo lugar. Descubre nuestras soluciones de energía ¿Por qué la luz está a cero en las horas de sol? Porque la producción solar a mediodía supera muchas veces la demanda. Las renovables ofertan a coste casi cero y fijan el precio del mercado mayorista en esas horas. ¿Los precios negativos bajan mi factura? Depende de tu contrato. Si pagas precio indexado al mercado, te beneficias en esas horas; con precio fijo, no directamente. ¿Todos los proyectos solares que se caen lo hacen por los precios? No. Muchos pierden sus permisos de red por no cumplir los hitos del RDL 23/2020, una causa regulatoria distinta de la caída de precios. Fuentes: pv magazine, 17 de junio de 2026 (datos de OMIE); Vozpópuli, abril de 2026 (datos de APPA Renovables); Levante-EMV, 9

Oil & gas success stories
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Gas y luz en máximos por Ormuz: cómo proteger tu empresa

Septiembre de 2026 ha vuelto a recordar a muchas empresas españolas que la energía puede ser la partida más imprevisible de la cuenta de resultados. El gas europeo superó los 80 €/MWh por primera vez en tres años. El mercado eléctrico español cierra el mes con precios muy por encima de los de 2025 y el Brent sigue por encima de los 100 dólares por barril. Detrás de casi todo hay un mismo nombre: el estrecho de Ormuz. Qué está pasando con los precios de la energía estas semanas Gas en Europa (TTF). Según datos de ICE que recoge GMK Center, el contrato de octubre del TTF, la referencia europea, subió a 82 €/MWh el 10 de septiembre y a 82,52 €/MWh el 14 de septiembre. En junio, ese contrato promediaba 44,94 €/MWh. Después se relajó: el 25 de septiembre cotizaba a 71,16 €/MWh, un 10,5 % menos que una semana antes (Anadolu Agency). Aun así, los almacenamientos europeos estaban al 70,24 % el 24 de septiembre, frente a más del 80 % de hace un año. Gas en España (MIBGAS). La media de septiembre en el mercado ibérico del gas era de 73,25 €/MWh a 22 de septiembre. Son unos 41,5 €/MWh más que en septiembre de 2025 (Consultoría L.A., con datos de MIBGAS). Electricidad (pool de OMIE). La media de septiembre en el mercado diario español era de 140,24 €/MWh a 22 de septiembre, unos 79 €/MWh por encima de septiembre de 2025 (Consultoría L.A.). Las oscilaciones diarias son enormes. El lunes 28 de septiembre el precio medio fue de 198,05 €/MWh, un 74,26 % más que el domingo, y la hora más cara llegó a 265,67 €/MWh (Rankia, con datos de OMIE). Al día siguiente, el pool se movió entre 224,15 €/MWh a primera hora de la mañana y 1,08 €/MWh a mediodía, con la solar a pleno rendimiento (Expansión). Petróleo (Brent). El lunes 28 de septiembre el Brent llegó a subir más de 4 dólares en la apertura, después de que Estados Unidos rechazara la propuesta iraní para reabrir Ormuz. Cerró en 105,28 dólares por barril (Reuters). Ormuz: por qué un estrecho lejano condiciona tu factura Antes de la guerra que empezó el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, por el estrecho de Ormuz pasaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas del mundo (Al Jazeera). Por ahí sale también el gas natural licuado (GNL) de Catar, uno de los mayores exportadores del mundo. El tráfico se ha reactivado algo, pero sigue lejos de la normalidad: ¿Y España? España depende poco de los combustibles que llegan desde el Golfo, pero no se libra del golpe. Cuando el GNL escasea, Europa y Asia compiten por los mismos cargamentos. Muchos contratos incluyen cláusulas de «destino flexible», así que los barcos acaban donde se paga más. Entre abril y junio, las regasificadoras españolas dejaron de recibir 17 de los 69 buques programados. En julio y agosto las pérdidas se moderaron: 2 de 15 y 3 de 26 (El Periódico, 7 de septiembre). Además, el gas pesa directamente en el precio de la luz. En muchas horas son los ciclos combinados los que fijan el precio marginal del pool, así que cada subida del gas se traslada a la electricidad. A ello se suman factores estructurales como el cierre de las centrales nucleares y su impacto en el precio de la luz. Por qué la volatilidad castiga a las empresas sin estrategia El problema no es solo que los precios sean altos, sino no saber cuánto vas a pagar. Para una pyme industrial o una empresa logística, eso tiene costes concretos: Un contrato 100 % indexado al pool traslada todo el riesgo a tu cuenta de resultados, como se vio el 28 de septiembre. Estrategia de precios y coberturas: qué opciones tiene tu empresa No hay una fórmula única. La clave es decidir qué parte del riesgo asumes y cuál cubres: Precio fijo, indexado o mixto. El precio fijo da certidumbre total durante el plazo contratado, a cambio de renunciar a las bajadas. El indexado aprovecha las horas baratas, pero te expone a los picos. Muchas empresas fijan la parte estable de su consumo y dejan otra indexada. Compras escalonadas. Se contrata el volumen por tramos, en distintos momentos y horizontes, para promediar el precio y no apostarlo todo a un solo día. PPA (contratos de compraventa de energía a largo plazo). Permiten asegurar un precio para electricidad renovable durante varios años, a menudo 10 o más. Encajan en consumidores con un volumen relevante y estable y ayudan a descarbonizar. Análisis de la curva de futuros. La curva de futuros indica a qué precio se puede fijar hoy la energía de los próximos meses o años. A 22 de septiembre, el futuro eléctrico español para 2027 cotizaba a 86,10 €/MWh, muy por debajo de los 140,24 €/MWh de media de septiembre en el mercado diario. El gas para 2027 en MIBGAS rondaba los 56,53 €/MWh, frente a los 73,25 €/MWh de media del mes (Consultoría L.A.). El mercado descuenta cierta normalización. Pero la curva no es una predicción: el futuro eléctrico de 2027 bajó 5 €/MWh en una sola semana por las noticias sobre las negociaciones con Irán. Bien interpretada, ayuda a decidir cuándo y cuánto cubrir. Eficiencia energética. Consumir menos reduce el volumen expuesto a la volatilidad. Cómo te ayuda ClimateTrade a controlar el coste energético Además de sus soluciones climáticas, ClimateTrade comercializa desde junio de 2026 electricidad renovable y gas natural para empresas. Nuestro enfoque es sencillo: estudiamos tu consumo real y te ofrecemos un suministro de electricidad y gas natural a precio cerrado para tu empresa, fijado durante el horizonte de varios años que tú elijas. Así ganas previsibilidad y te olvidas de la volatilidad diaria del mercado. En paralelo, gestionamos tus Certificados de Ahorro Energético (CAE). Si has invertido en eficiencia en los últimos años (iluminación LED, nuevas calderas, climatización eficiente, mejoras industriales o recarga

Cierre de las centrales nucleares en España y su impacto en el precio de la electricidad para las empresas
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¿Subirá el precio de la luz si cierran las centrales nucleares? Lo que las empresas deben saber

El precio de la energía ya no es una variable que las empresas puedan ignorar Durante años, la electricidad era simplemente un coste más dentro de la cuenta de resultados. Hoy se ha convertido en un factor estratégico que puede marcar la diferencia entre mantener los márgenes o perder competitividad. Tras la crisis energética de los últimos años, muchas empresas han comprobado cómo el precio de la electricidad puede cambiar drásticamente en cuestión de semanas. Y aunque el mercado se ha estabilizado respecto a los máximos históricos de 2022, los expertos coinciden en que la volatilidad ha llegado para quedarse. A este escenario se suman ahora nuevos retos: el cierre progresivo de las centrales nucleares en España, el crecimiento de la demanda eléctrica, la electrificación de la economía y un mercado energético europeo cada vez más conectado. La gran pregunta es inevitable: ¿Estamos entrando en una nueva etapa de precios más altos? La respuesta no es sencilla. Lo que sí parece claro es que las empresas necesitarán gestionar su energía de forma mucho más estratégica que hasta ahora. ¿Por qué preocupa el cierre de las centrales nucleares? Actualmente, la energía nuclear aporta alrededor del 20% de la electricidad que consume España, funcionando las 24 horas del día y proporcionando estabilidad al sistema eléctrico. El calendario previsto contempla el cierre progresivo de las centrales nucleares entre 2027 y 2035, aunque algunos plazos podrían revisarse. Cuando desaparece una fuente de generación estable, esa energía debe ser sustituida por otras tecnologías. España está aumentando rápidamente su capacidad renovable, pero la energía solar y la eólica dependen del sol y del viento. Cuando estas fuentes no producen lo suficiente, el sistema necesita recurrir a otras tecnologías, principalmente centrales de ciclo combinado alimentadas con gas natural. Y ahí es donde aparece una de las principales preocupaciones para el mercado. Los 6 factores que pueden mantener la presión sobre el precio de la electricidad El cierre nuclear es solo una pieza del puzle. Existen varios factores que pueden seguir condicionando el coste de la energía durante los próximos años. 1. Mayor dependencia del gas natural Cuando las energías renovables no pueden cubrir toda la demanda, las centrales de gas siguen siendo fundamentales para garantizar el suministro. El problema es que el precio del gas depende de factores internacionales que España no controla: conflictos geopolíticos, oferta mundial, demanda asiática o disponibilidad de gas natural licuado. Cada tensión en estos mercados puede trasladarse al precio de la electricidad. 2. Más demanda de electricidad que nunca La economía se está electrificando. Cada año aumenta el consumo debido a: -Vehículos eléctricos. -Bombas de calor. -Centros de datos. -Inteligencia Artificial. -Industria electrificada. -Producción de hidrógeno verde. Todo ello exige producir mucha más electricidad que hace apenas unos años. 3. La transición energética requiere grandes inversiones Las renovables necesitan nuevas redes eléctricas, sistemas de almacenamiento, digitalización e infraestructuras capaces de gestionar un sistema mucho más complejo. Estas inversiones son imprescindibles para construir un sistema energético más limpio y eficiente. 4. La volatilidad seguirá siendo la nueva normalidad Hoy es posible encontrar horas con precios muy bajos gracias a la energía solar. Pero también pueden producirse jornadas con precios elevados cuando disminuye la producción renovable o aumenta la demanda. Esta alternancia hace que prever el coste energético sea cada vez más complicado para las empresas. 5. Un mercado europeo cada vez más integrado La Unión Europea continúa impulsando un mercado energético más conectado. Esto significa que España estará cada vez más ligada a lo que ocurra en el resto de Europa. Cuando otros países necesitan importar electricidad, el mercado español también puede verse afectado. No se trata de que Bruselas quiera igualar artificialmente los precios entre países, sino de construir un mercado común donde la energía pueda fluir con mayor facilidad entre los distintos sistemas eléctricos. 6. El cierre nuclear añade incertidumbre Diversos estudios estiman que, dependiendo del ritmo de implantación de renovables y almacenamiento, el cierre de las centrales nucleares podría incrementar el precio mayorista de la electricidad. Algunos escenarios hablan de aumentos cercanos a 13 €/MWh, mientras que otros, más conservadores, sitúan el impacto alrededor de 37 €/MWh. No son predicciones, sino escenarios elaborados a partir de diferentes hipótesis. Lo importante es entender que el mercado tendrá más variables que nunca. Entonces… ¿va a subir la electricidad? Nadie puede asegurarlo. Lo que sí sabemos es que la incertidumbre será mayor. Y para una empresa, la incertidumbre suele ser incluso peor que un precio alto. Cuando no sabes cuánto pagarás por la energía dentro de seis meses resulta mucho más difícil: -Elaborar presupuestos. -Calcular márgenes. -Fijar precios. -Planificar inversiones. -Competir con estabilidad. Por eso cada vez más empresas están dejando de comprar únicamente «electricidad» para empezar a gestionar una estrategia energética. La energía ya no se compra. Se gestiona. En un mercado tan cambiante, la mejor decisión no siempre consiste en contratar la tarifa más barata del momento. La clave es diseñar una estrategia adaptada al consumo y al riesgo de cada empresa. Algunas organizaciones prefieren mantener un precio indexado. Otras optan por asegurar un precio fijo durante varios años para evitar sobresaltos. Y muchas combinan diferentes modalidades para equilibrar estabilidad y oportunidades de mercado. No existe una solución universal. Existe la estrategia adecuada para cada negocio. ClimateTrade: un partner energético 360° para empresas En ClimateTrade creemos que la energía debe gestionarse como un activo estratégico, no como una simple factura. Por eso acompañamos a las empresas durante todo el proceso. Analizamos tu consumo Estudiamos cómo consume energía tu empresa para identificar oportunidades de ahorro y optimización. Buscamos la mejor tarifa Comparamos las diferentes alternativas del mercado para ayudarte a encontrar la opción más competitiva según tus necesidades. Te ayudamos a congelar el precio de la energía Si tu estrategia lo requiere, podemos ayudarte a fijar el precio de la electricidad y del gas durante varios años, reduciendo la exposición a futuras subidas y aportando mayor previsibilidad a tus costes. Monetizamos tus inversiones en eficiencia Si desde 2024 has renovado iluminación,

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LACCW 2022
Mercados de Carbono

LACCW 2022: La esperanza regional ante la falta de ambición climática global

Nuestro cofundador José Lindo comparte sus pensamientos después de atender la Semana del Clima de América Latina y el Caribe (LACCW 2022).   Artículo de opinión de José Lindo, cofundador y director de impacto de ClimateTrade   El evento que muchos denominamos la pre-COP finalizó en Santo Domingo la semana pasada, auspiciada por el Gobierno de la República Dominicana y organizada por la ONU Cambio Climático (UNFCCC) en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Grupo del Banco Mundial.  Estas Semanas del Clima regionales son una buena oportunidad para que los países y todos los grupos de interés, dispongan de un ambiente enfocado a solucionar las amenazas para su región, en sus idiomas y culturas. Y frente a la dificultad de llegar a acuerdos climáticos globales, es muy probable que los eventos regionales sean cada vez más claves para implementar políticas más localizadas, pero también más ambiciosas y efectivas para combatir el cambio climático. Silencio en el precio global del carbono Esperaba más ambición climática en las metas de los países y de la ONU en la implementación del paquete de medidas del Pacto de Glasgow, tras la mención sin precedentes del papel de los combustibles fósiles en la crisis climática.  Pero el silencio continua en los planes de descarbonización a nivel táctico y no teórico, y en el precio global de los GHG, ético y justo. Los grandes planes y presupuestos de energía renovable suenan bien, pero también despistan el problema: no hay dinero ni prioridad en tratar la crisis climática como se trataron la crisis geopolítica por Ucrania o la pandemia.  Por eso, me parece muy adecuada la reacción del Secretariado de UNFCCC, que en la LACCW les dio las bienvenidas a ciudades, estados subnacionales, mercados de carbono, inversores de impacto y empresas tecnológicas, promoviendo el nuevo paradigma de la descentralización.  Ciudades e iniciativa privada La chispa de una nueva esperanza se respira bajo las siglas molonas de ¡BINGO! Business and Industry Non-Governmental Organizations, cientos de miles de empresas, organizaciones e inversores climáticos privados. Al menos una velocidad de reacción más adecuada ante la dimensión de la crisis.  Parece que escalar el mercado de carbono voluntario es más fácil que firmar 200 países un precio global del carbono adecuado. Hemos complicado hasta niveles insospechables el Artículo 6, nos vemos enroscados en largos debates sobre qué mecanismo se debe usar para financiarlo: ¿Core Carbon Principles (CCP), Emissions Trading Schemes (ETS), International Transferred Mitigation Outcomes (ITMOs) o quizas Carbon Removals Obligations (CRO)? Esto causa la parálisis por inacción a nivel de política, mientras que varios actores del mercado – incluso ClimateTrade – están diseñando toda una arquitectura amparada por el Acuerdo de París y la necesidad de descentralización en la gobernanza, la financiación y la ejecución de los proyectos de mitigación y descarbonización. Empoderar los mecanismos locales  Si la independencia legislativa a la mayor ambición climática está en las ciudades, hagamos un mecanismo subnacional y local, sin esperar a las reglas claras globales y un precio de carbono justo. La tecnología DLT de ClimateTrade está lista y funciona: ahora empecemos con nuevos partnerships en coalición.  Me voy de LACCW contento del equipo multidisciplinario iberoamericano, público-privado, con el que confiamos para ser más ambiciosos y acelerar, pero quedan meses y años muy duros ante la situación geopolítica existente. “Acción colectiva o suicidio colectivo”: no puedo estar más alineado con António Guterres, el Secretario General de la ONU. Y por eso les ruego que abran paso y nos empoderen, porque nosotros en ClimateTrade ya hemos elegido la acción.

huella de carbono empresas
Mercados de Carbono

¿Qué es la huella de carbono?

La huella de carbono mide todas las emisiones de gases de efecto invernadero GEI, directas e indirectas, resultantes del desarrollo de la actividad de una persona, una empresa o un país. Desde la revolución industrial, el día a día de la actividad humana en toda su diversidad, implica el consumo de combustibles fósiles en mayor o menor grado. En consecuencia, se emiten gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera que provocan el aumento del forzamiento radiativo total de la tierra. Esto supone el aumento de la temperatura de los climas terrestres, conocido como calentamiento global, el principal causante del Cambio Climático. Dicho de otra forma, los GEI, cuya concentración ha aumentado notablemente en las últimas décadas, absorben parte del calor que llega del sol a la tierra causando el aumento de la temperatura del planeta. Los gases de efecto invernadero principales son el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno, el vapor de agua y el ozono. Pero es el CO2 el que más contribuye al incremento del forzamiento radiativo y, además, deriva en gran medida de la actividad humana. La huella de carbono La huella de carbono es el conjunto de emisiones de GEI generadas directa e indirectamente por una persona, un grupo, una organización, una empresa, una región, o incluso un producto, un servicio, o un evento. Se mide en toneladas de carbono equivalente (t CO2e), ya que el CO2 es el más abundante y el que se usa como referencia. Es decir,  la huella de carbono es una importante métrica ambiental que da a conocer las fuentes y sumideros de emisiones de GEI y sirve como herramienta de gestión para conocer las acciones que contribuyen al aumento, o descenso del volumen de emisiones de GEI de nuestra actividad, directamente ligado con nuestro impacto en el cambio climático. Hoy la urgencia climática ha puesto de manifiesto la necesidad de una transformación a nivel global, desde el individuo, como el tejido empresarial, hasta los gobiernos, con objeto de establecer un modelo económico que tenga en cuenta a las personas y el medio ambiente, sea sostenible en el tiempo y neutro en emisiones de GEI. La huella de carbono y el individuo  Si pensamos a nivel de individuo, la huella de carbono sería el conjunto de emisiones de GEI que genera una persona en la actividad normal de su día a día, por ejemplo: utilizar energía en forma de electricidad o de calor, o por el consumo de combustibles al desplazarse, o derivada de los productos o servicios que consume, entre otras fuentes de emisión. La huella de carbono, por tanto, ayuda a las personas a identificar las acciones cotidianas que tienen potencial para reducir las emisiones de GEI y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Por eso la importancia de traer el tema del calentamiento global a la luz y de lanzar programas de concientización para que las personas puedan hacer elecciones diarias que sean menos dañinas al medio ambiente y a la sociedad como un todo. La huella de carbono y las empresas Cuando prestamos atención al sector de las empresas, son muchas las que han sido señaladas por los efectos de su actividad en el cambio climático, derivados de las grandes cantidades de emisiones de GEI liberadas a la atmósfera. Pero, por el contrario, son las empresas, tanto grandes como pequeñas y medianas, las que tienen hoy la oportunidad de liderar el cambio hacia una sociedad neutra en carbono. Es por esto que la huella de carbono está presente en las estrategias de sostenibilidad de muchas empresas que dan importancia a gestionar las fuentes y sumideros de GEI y a las consecuencias que su huella de carbono tiene para su negocio y grupos de interés. El cálculo de la huella de carbono de una organización supone el inventario de fuentes y sumideros de GEI derivados de la actividad que lleva a cabo dicha organización. La complejidad y alcance del estudio dependerá de la cantidad de fuentes y sumideros de GEI considerados para el cálculo. Por tanto, la huella de carbono de una empresa ofrece un valor numérico del total de emisiones de GEI derivadas de sus actividades. Esto sólo implica el primer paso en la gestión de las emisiones de GEI y hacia la neutralidad. El segundo paso sería trazar una estrategia o plan de reducción de emisiones (con acciones dirigidas a reducir las emisiones de GEI y sistema de monitoreo de los resultados de reducción). En última instancia, una vez ejecutado el plan de reducción, las emisiones de GEI que no hayan podido reducirse pueden compensarse a través de proyectos de reducción o remoción de GEI externos a la empresa. ¿Por qué es importante conocer la huella de carbono de mi empresa? Conocer la huella de carbono de tu compañía es una herramienta importante para saber los puntos de la producción o de su actividad en los que pueden actuar para mejorar los procesos y reducir su impacto en el medio ambiente, específicamente los referidos a las emisiones directas y emisiones indirectas. Hacer este cálculo, que sea de carbono personal o empresarial, nos permite tomar acción directa contra el cambio climático. Pero a nivel empresarial también tienes la posibilidad de lograr ahorros económicos actuando sobre esos consumos para reducirlos. Por lo tanto, es una herramienta que ayuda a reducir costes de producción y desempeño. Permite la toma de decisiones para lograr una gestión más eficaz y eficiente del consumo de energía en cualquier ámbito (movilidad, iluminación, calefacción, etc.) en todo el ciclo de vida de tus bienes y servicios. Descubre cómo calcular huella de carbono. Una vez que conoces las emisiones de GEI de tu empresa, se calcula la huella a través de la metodología del GreenHouse Gas Protocol. Después, tienes la opción de registrarla y certificarla. ¿Qué es el registro de huella de carbono? El Registro de Huella de Carbono del Ministerio para la Transición Ecológica es un registro de carácter voluntario, que recoge los esfuerzos de las empresas,